miércoles, 21 de noviembre de 2012


¿La crisis hasta cuándo? Hasta que nosotros queramos


Como lo prometido es deuda, aquí tenéis mi opinión sobre la crisis que nos sacude en estos últimos años. Será un punto de vista peculiar, y trataré de haceros ver cosas que probablemente ninguno os hayáis planteado antes.

Cuando nos paramos a pensar en la crisis, a todos nos vienen a la cabeza las mismas palabras. Aparece por ahí la prima de riesgo, algo que ni conocíamos hasta hace poco más de tres años (más adelante nos pararemos a explicar exactamente qué es, porque es muy factible que bastantes no sepáis para que sirve), nos vienen a la mente grandes recortes en partidas que considerábamos intocables, resurge un odio infinito hacia los banqueros y su forma de llevar un sector tan importante como el financiero, blasfemamos contra la clase política y en algunos casos incluso mentamos a las madres de los anteriormente citados...

¿Son parte activa de la crisis? Sí, para que vamos a negarlo, y muchos de ellos deberían ser castigados y retirados de por vida de la actividad que llevan ejerciendo (gran parte de ellos de forma equivocada y lo que es peor aún, premeditada) y así saldar su deuda con la sociedad (claro está, tras devolver el dinero que muchos han ROBADO y han gastado en diversos menesteres.)

Pero no es ahí a donde yo quiero llegar. Todo eso es parte de la crisis y trataré de analizarlo poco a poco, ya que si nos pusiésemos con esos temas ahora es muy probable que estuviese escribiendo hasta los exámenes de Febrero, y es algo que tanto por mi bien como por el vuestro no me puedo permitir.

Pero retrocedamos un poquito en el tiempo. Si nos detenemos en el año 2005 a todos nos viene a la cabeza la racha de crecimiento impresionante que estábamos viviendo. Éramos ricos, los reyes del mambo, íbamos a ser la futura potencia europea... o al menos eso nos creíamos.

Y esa es la clave, habernos creído lo que jamás hemos sido, y en esto espero equivocarme, jamás seremos. Jamás seremos, a no ser que cambiemos grandes pilares de nuestra sociedad, y el primero de ellos es la cultura. No la cultura de saber dónde están el Tigris y el Eúfrates o de saberse las capitales de todos los países del mundo, no. La clave es la cultura que se tiene en este país sobre la correcta forma de vida.

Y es que, cuando estábamos en esa carrera por alcanzar la cima europea, el que no abusaba era el tonto. El que no se compraba un BMW y optaba por un Renault porque era el coche que estaba dentro de sus posibilidades económicas, era el tonto. El que no dejaba los estudios para dedicarse a la construcción y ganar un buen dinero, era el tonto. El que no tenía una farmacia en casa a costa de la sanidad española, era el tonto. El que le pedía factura a los diferentes gremios que arreglaban su casa, era el tonto. El que no pedía un crédito para comprarse un chalet en la Moraleja antes que un piso de 80 metros (que era lo que realmente podía permitirse) era el tonto.

Y resultó, que al final, todos aquellos que eran los tontos, parece que ahora son los listos. El problema es que había muchos menos tontos que los que iban de listos. Y ahora, pese a la hostia que nos ha pegado esta crisis (que podría haber sido mucho más fuerte de no haber estado en Europa) sigue habiendo muchos que parecen no haberse dado cuenta que se le ha dado la vuelta a “su” tortilla.

Como decía mi hermano, no vayas de listillo que la vida te dará dos hostias, y sino te las daré yo. Parece que muchos no han tenido un hermano que se las haya podido dar... y ha tenido que ser la vida.

2 comentarios:

  1. Mis enhorabuenas al señor "Tik-Tak" porque bajo mi humilde punto de vista, solo cuenta más que verdades....
    Se te echa de menos desde la distancia...

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  2. La entrada está bastante bien, pero te recomiendo que si puedes introduzcas algún gráfico o datos que puedan dar al lector una base para poder fijar el periodo al que te refieres y la evolución del mismo. Por lo demás enhorabuena

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